DIE TOTEN HOSEN EN BUENOS AIRES!

Núñez se llenaba de remeras negras, botellas de cerveza y de una integración generacional sorprendente. En las calles podías ver pequeños grupos de personas tomando bebidas, comiendo o fumando antes de entrar al Estadio Obras. Se dispersaban por la avenida y aledaños, en especial donde hubiera mercados que vendiesen alcohol. Grupos de amigos, padres con sus hijos compartiendo los mismos rituales. Esto parece ser común también entre otras tribus musicales. Cómo olvidar ver a padre e hijos ver a Roger Waters en Estadio River hace uños años. Los artistas que trascienden a su propia generación y logran permanecer en la escena década tras década, logran ese efecto particular. Los Die Toten Hosen están en medio de la gira de presentación del nuevo disco Laure der Natur. La gira se llama “Zurueck auf dem bolzplatz” (“De vuelta a las canchas”) e incluye muchos países alrededor del globo. La música traspasa fronteras.
En agosto, antes de venirse para estos lares, estuvieron tocando por Suiza, Austria y bastantes lugares en Alemania. A fines de septiembre tuvieron su primer show en Argentina. El 30 de septiembre tocaron en Museum, por San Telmo. En esa ocasión telonearon Los Peyotes. Luego el 4 de octubre tocaron en La Plata, en El Teatro. Por esa fecha también tocaron en la casa de un fan por Vicente Lopez. Muchísimos recordarán cuando tocaron en el 2015 en una calle de San Telmo. Ese espíritu callejero que tanto ellos agitan se acrecentó como una erupción esa tarde. Los Hosen hicieron historia tocando catorce canciones frente a un público anonadado por el espectáculo dado allí en Balcarce y México.
La gente fue entrando. La puerta se abrió a las seis de la tarde y estaba previsto que Mala Suerte toque tipo siete pasadas y el show principal sea a eso de las nueve. Mala suerte teloneó de lo más bien. Con un interés mayor en mostrar un lado más folk, fueron bien recibidos por el público que había llegado temprano. Las plateas estaban casi completas y el campo por la mitad. Ya se sentía la emoción de una buena noche.
Los Die Toten Hosen comenzaron nueve pasadas, pero apenitas. Hete aquí la eficacia alemana. El escenario tenía una pantalla gigante con una visual colorida y de muy poco movimiento. Es muy típico de las viejas escuelas del punk de no pensar en las visuales. Es casi una característica identificadora. De los costados caen unas banderas con el logo de la banda, su nombre y la frase “Hasta el amargo final”.
Arrancaron con una intro seguida de “Urknall”, primer tema del disco nuevo. Su evolución compositiva es muy clara. Luego Campino habló en su alemán mezclado con inglés y algo mínimo de español. Breiti, guitarrista de la banda, es quien oficiaría de traductor a lo largo de la noche. Él traduciría lo que Campino o la banda tienen que decir en un español muy entendible. En ese momento, habló del respeto que nos tienen y lo mucho que les gusta venir. Por eso siguen con “Uno, dos, ultraviolento”, cover de Los Violadores. Fue una agradable sorpresa arrancan así. Siguieron con “Auswärtsspiel” del 2002 para luego ir a “Laune der Natur” y terminarla bien arriba con “Schön sein”, uno de sus clásicos más conocidos.
Uno de los puntos más sobresalientes de la noche fue cuando tocaron “Bonnie & Clyde”. Campino abría latas de cerveza para tomar un trago y entregárselas a la multitud. Van pasando así “Altes Fieber”, “1000 gute Gründe”, “Wie viele Jahre” y “Liebeslied”. Los Hosen se veían eternos, como si pudiesen transmitir esa misma energía por siempre. Siguieron con dos covers: Uno de ellos fue “Teenage Kicks” de The Undertones y “Halbstark” de The Yankees. Este último tema fue reversionado por ellos llevándolo a un sonido punkrocker ya que la misma viene del sonido beat del sesenta. Kuddel, el otro guitarrista y Andi, bajista, se encargaban de hacer los coros.
Antes del primer descanso que tuvieron, luego de veinte temas, hicieron un recorrido por lo más interesante de su discografía. No faltaron “Alles was war”, “Reisefieber”, la poderosa “Hier Kommt Alex” y “Schönen Gruß, auf Wiederseh’n” del álbum de mediados de los noventas Auf dem Kreuzzug ins Glück del sello Totenkopf. Al volver hicieron “Energie” del nuevo disco. Campino advirtió que será una noche larga y así fue. Fueron manteniendo la vitalidad pasando por “Willkommen in Deutschland” de 1993 y hasta haciendo un cover de Robert Burns, “Auld Lang Syne”, nuevamente reversionada estruendosamente por los Hosen. Cierran con “Bis zum bitteren Ende” y vuelven a desaparecer hacia el camerino.
En su nueva vuelta invitaron a Mariano Martínez de Attaque 77 para tocar “Donde las águilas se atreven”. La unión entre dichos músicos es tal que parecen haberse conocido desde siempre. Mariano tenía puesta una remera que tenía inscripto “¿Dónde está Santiago Maldonado?”. En la parte del solo, Mariano se acercó lo más que pudo al público para que pudiese verse bien la inscripción. Como era de esperarse, Campino se tiró al público desde uno de los costados de Obras y canciones como “Paradies”, “Opel-Gang” y “Eisgekühlter Bommerlunder”, entre un par más coronaron la noche. Luego se supo que estuvieron en The Roxy tocando post-show.

¿Qué nos queda luego de tanto esfuerzo? ¿Qué los motiva a los Hosen a usar su tiempo de vida en venir a esta región y darnos todo lo que tienen? ¿Qué banda se preocupa tanto para tocar para todos sin importar lugar o arreglo? No lo sé, quizás en el fondo siempre fuimos guiados por la emoción de sentirnos correctos en un lugar determinado. Somos lo que creamos porque sentimos que estamos en lo cierto. Dicha certeza mantiene con vida la llama de la pasión y quizás eso es lo que queda: Una buena experiencia compartida que te sacará sonrisas cada vez que la recuerdes.
Santiago Qura

Share This